Piel atópica, como actuar ante ella

Piel atópica, como actuar ante ella
Si siempre has sentido que tu piel se encuentra muy seca y presenta determinados tipos de sarpullidos y enrojecimiento, seguramente estés frente a otro de los casos de piel atópica. Este problema de la piel cada vez es más común por ello queremos ayudarte a saber como detectarla y como tratarla.

¿Qué es la piel atópica?

Esta es una enfermedad que se manifiesta en nuestra piel desde que somos muy pequeños y que avanza en la sociedad a pasos agigantados, convirtiéndose en una epidemia que cada vez se encuentra más presente en las personas alrededor del mundo. 

Los casos aumentan a diario y la gente suele recurrir a profesionales para llegar a un diagnóstico certero y a partir de allí tratar de delimitar qué tipo de tratamiento sería el adecuado para este problema, que en las últimas tres décadas ha llegado a triplicarse. 

Hace algún tiempo atrás esta enfermedad cutánea no era ni siquiera tenida en cuenta en el mundo de la dermatología y la gente podía padecerla durante toda su vida sin que se tratase de la manera adecuada, con lo cual llegaba a casos de mayor envergadura. 

En estos casos se creía que a lo mejor tenía que ver con algún cuadro de alergia, pero no se entendía que la sequedad de la piel, su irritación y su picor correspondían a un cuadro de piel atópica. 

Afortunadamente, los avances de la ciencia en materia dermatológica han dado en la tecla para reconocer los diferentes tipos de esta afección y cómo ser tratada para que no se convierta en una molestia que nos persiga a lo largo de nuestras vidas. 

De todos modos no debes pensar que cualquier tipo de enrojecimiento y sequedad de la piel corresponde a un cuadro de piel atópica, por lo que en el siguiente artículo te explicaremos qué debes hacer para reconocer esta enfermedad de la piel, su evolución y qué tipos de cuidados podrás llevar a cabo para mantener a tu piel en mejores condiciones y más saludable. 

¿Cómo saber si mi problema es de piel atópica?

imagen de mejilla bebe con piel atópica

Saber conocer una piel atópica es una de las partes fundamentales para llegar a un buen tratamiento y curarla al mayor nivel posible. 

Mucha gente presenta diferentes tipos de comezón y empieza a ver que en su piel resaltan diferentes manchas de color rojo, en el lugar preciso donde ese picor se está manifestando. 

La dermatitis es la causa de lo que reconocemos como piel atópica y se presenta como una enfermedad crónica que nos acompañará a lo largo de nuestras vidas, siendo por eso que debemos realizar tratamientos adecuados para no sufrir en mayor medida sus consecuencias y que nos puedan llevar a otros tipos de problemas, como puede ser la falta de sueño relacionada a esa sensación molesta y a intentar rascarnos constantemente las zonas de picor. 

La dermatitis atópica, nombre que se le da a estos casos en un sector profesional, puede llegar a evolucionar a otros estados alérgicos relacionados a la conjuntivitis, la rinitis y el asma entre otros y pueden llegar a causar infecciones del tipo bacterianas que deberán ser tratadas en su conjunto por médicos alergistas y dermatólogos. 

¿Qué es lo que causa la dermatitis atópica?

Para empezar a hablar de las causas de este problema de piel, es conveniente saber que la comunidad científica ha llegado a la conclusión de que existe un componente hereditario que hace que el 30 por ciento de los casos tenga que ver con que alguno de los dos padres también padezca esta patología cutánea.

Mientras que en el caso particular de que ambos presenten este tipo de problema, esta posibilidad de piel atópica en niños aumenta a un 70 por ciento, con lo cual la gran mayoría de los bebés de dos padres con este padecimiento también lo tendrán. 

Por otra parte, la desorganización constante de nuestro sistema inmunológico también será un factor importante a la hora de sufrir esta y muchas otras patologías. 

Es que un sistema inmune que no logra estar ordenado generará en nuestro cuerpo diferentes tipos de inflamaciones ocasionadas por el ingreso desmedido de partículas alergénicas, en el mejor de los casos, y de bacterias, en el peor de ellos. 

Hasta aquí sabemos los factores tanto hereditarios como internos que pueden ocasionar una dermatitis atópica, pero también existen algunos agentes externos, como son la transpiración, el calor y en mayor medida el uso de productos que se aplican en nuestra dermis y tienen origen químico, lo que genera una reacción frente a nuestro debilitado sistema inmune. 

Entre otro de los factores externos también está el alimenticio. El consumo de determinados productos, como pueden ser los lácteos y los huevos, puede llevarnos a un cuadro de piel atópica, pero en gran parte de los casos estos traen más afecciones del tipo estomacal que cutáneo. 

Cuidados de la piel atópica

masaje en las manos

Una vez que sabemos que llevamos con nosotros este tipo de afección, debemos comenzar a pensar en los modos de convivir y combatirla, para que no se convierta en una molestia mayor para nosotros y nuestra vida cotidiana. 

Es por eso que aquí te dejaremos una serie de cuidados y recomendaciones para la piel atópica y para que esta enfermedad sea un problema menos en tu vida. 

Limitar la evolución de la piel atópica

El tratamiento del brote con fármacos hará que evitemos tener que reparar mayores lesiones, una vez que estas se hayan manifestado en medidas más preocupantes. 

Seguramente el dermatólogo te proporcionará cremas emolientes o cremas para la piel atópica, que tendrá componentes de corticoesteroides y que combatirán la inflamación, pero esto se utiliza solo en el caso de piel atópica en adultos, ya que los niños y bebés no deben ser tratados con este tipo de químicos. 

Será el profesional quien decida en qué medida y por cuánto tiempo se deben llevar a cabo este tipo de tratamientos y se debe tener especial cuidado en no detenerlo de manera brusca, porque esto traería complicaciones aún mayores en un futuro. 

Alimentarse adecuadamente

plato de comida con carne y verdura

Para esta y para tantas otras afecciones siempre es recomendable una buena alimentación, en este caso evitando los alérgenos que nos puedan proporcionar los anteriormente mencionados lácteos, como la leche de vaca y el huevo, que son los que más de estos agentes presenta, pero también evitando los fritos y otro tipo de alimentos que no son para nada beneficiosos a nuestra piel. 

Mantener nuestros espacios libres de alérgenos

Muchas partículas que se encuentran en nuestros hogares, como ácaros, pelos de animales y polen entre otras, son los componentes más reactivos de una inflamación de nuestra piel, por lo que es recomendable sacudir en exteriores todo aquello que pueda agravar la afección. 

Vestirse con ropa de algodón

Esto será lo que te libere de algún tipo de reacciones alérgicas a las que tu piel atópica reaccionará con más picor, sequedad e inflamación. Lo que debes evitar en este caso son los diferentes tipos de fibras sintéticas y cualquier clase de lana. 

Cuidado con los productos de limpieza

Lo que sea que usemos para la higiene de nuestro hogar no debe tener contacto con nuestra piel, por lo que si usas detergentes, debes siempre utilizar guantes y tratar que estos no te salpiquen para no generar reacciones molestas. 

Gracias a estos sencillos consejos mantendrás este problema a raya.

Lurdes Sarmiento
Lurdes Sarmiento Redactora de belleza

Soy una persona que desde pequeñita me ha llamado mucho el mundo de la belleza y que siempre está detrás de algún tutorial con diferentes looks para aprender un poquito más.